| Reflexión: TENGAMOS LA VIDA EN PAZ. |
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| Sábado, 09 de Enero de 2010 13:37 |
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Un poquito de paz. De calma, de quietud, de silencio, de sentido, de encuentro profundo... ¿Quién no lo anhela en algunos momentos? Allá donde hay guerra paz es lo que falta. Y aquí, donde no hay guerra, pero vivimos a cien por hora, todavía buscamos “tener la fiesta en paz”, que no siempre es fácil. Pero es posible. Y necesario. Y deseable. Vivir en paz, con uno mismo y con los otros, y hasta con Dios. Aunque sea a ratos. Aparcar por un rato el lamento, el dramatismo, la lágrima… para reconocer lo mucho bueno que hay en la vida. Saber mirar alrededor, con un poco de amor.
1.- PAZ POR DENTRO. Esa que llega a veces, cuando se alcanza algo. Cuando uno ve las cosas con perspectiva. Cuando valoras lo que tienes. Cuando, por un rato, te ríes de tus pequeños dramas y no te tomas tan en serio lo que no es eterno. Esa que llega cuando aparcas la urgencia, lo imprescindible. Cuando aceptas las pequeñas frustraciones sin convertirlas en tragedia, y disfrutas las alegrías sin pretender apresarlas. Es la paz de esos momentos mágicos, en los que sientes que todo está bien. 2.- PAZ CON NOSOTROS. Que se nos van demasiadas fuerzas en enfrentarnos, en juzgarnos, en criticarnos, en malinterpretarnos. Y la mayoría de veces no es mala voluntad, sino un poco de inercia. No es mala intención, sino desconocimiento. No es enfrentamiento, sino incomunicación. Y por eso siempre hay alguien a quien juzgar, condenar o atacar… No somos fáciles unos para con otros, pero ojalá sepamos vivir esa complejidad desde el respeto, desde el amor básico y desde la disposición a comprender. 3.- PAZ CON DIOS. La paz contigo, Señor, tiene algo de batalla. Es paz de fondo, y tormenta cotidiana. Cuando pides mucho, o cuando no hablas, cuando no te sabemos escuchar, cuando es difícil comprenderte… y pese a todo, no se nos rompen los vínculos. Y es la paz que uno siente en esos momentos (pocos o muchos, cada quién sabrá), en que uno se sabe de verdad amado por Ti, sin condiciones; aceptado, comprendido. La paz que llega cuando uno se da cuenta de que Tú sí crees en nosotros. Eso lo cambia todo. Aunque sea por un instante.
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| Última actualización el Viernes, 26 de Marzo de 2010 11:18 |






























































